martes, 10 de septiembre de 2013

Tarta Végana de Coco y Chocolate



Este viernes tengo comida con unos compañeros, y comiéndome la cabeza con qué postre les podría llevar pero de una forma végana, pues esto es lo que ha salido. Ya os comentaré el viernes o el sábado qué les pareció.

Os dejo la receta por si os animáis a hacerla. Es una tarta sin muchas calorías y, según mi familia, que ha probado la prueba, estaba buenísima.



Para el Bizcocho:



300 gr de Harina integral.
125-150 gr de Maicena (u otro tipo de harina de maíz).
3 Cucharadas pequeñas de Levadura en Polvo.
150 gr de Azúcar integral.
Edulcorante líquido al gusto.
1 Yogur de Soja (natural o de sabor, con el que queda muy buena es con el de limón).
3/4 Vaso de Aceite vegetal.
2,5 Vasos de leche de soja.
2 Gotas de aroma de anís.
Algunas pasas (opcional).
3 Cucharadas soperas de Chocolate desgrasado sin azúcar (yo utilizo el de Pedro Mayo).
Coco rallado al gusto.

Para el Relleno:


3 Cucharadas soperas de Cacao desgrasado sin azúcar (yo utilizo el de Pedro Mayo).
Edulcorante líquido al gusto.
2 Cucharadas soperas de Maicena.
300 gr de leche de soja.
2 Cucharadas soperas de Azúcar integral.
1 Sobre de Agar-agar.



Bizcocho:

Poner a calentar el horno a 220ºC.

Mezclar los ingredientes secos y reservar.

Mezclar los ingredientes líquidos e ir echando poco a poco la mezcla "seca" mientras lo vais mezclando todo. Mezclar bien.

Se unta el molde con aceite y se enharina. Echar la mezcla en el molde y meter en el horno a la misma temperatura hasta que suba.

Una vez que haya subido bajar la temperatura a 200ºC y, un poco más tarde, a 180ºC. Pasada media hora más o menos (dependiendo del horno) probamos si está hecho metiendo un palillo. Si sale seco, ya podemos sacarlo. 

Nunca abrir el horno hasta que el bizcocho haya subido, porque si no se os bajaría y ya no tendría arreglo.

Dejar templar con el molde puesto.
Una vez que esté templado, podemos desmoldarlo.

Lo partimos en las partes que queramos que conste nuestra tarta ayudandonos de un cuchillo.
Yo lo he partido en dos partes porque no me ha subido mucho el bizcocho (todavía no me he hecho con el horno).

Relleno:


Ponemos en un vaso de leche de soja fría el sobre de agar-agar y lo removemos para que se integre bien.

Por otro lado, ponemos a hervir la leche con el cacao, el edulcorante, la maicena y el azúcar. Remover bien para que no queden grumos antes de que empiece a hervir. Una vez que hierva, ya no podrás deshacer los grumos.


Una vez que esté hirviendo, echamos el vaso de leche con el agar-agar y vamos removiendo bien para que no se pegue al ir espesando la mezcla y se queme.

Una vez que haya espesado lo suficiente, lo quitamos del fuego.

Montaje:

Ponemos la parte que va a ir abajo del bizcocho en el molde.

Preparamos un almibar 
(yo he mezclado un poco de ron de caramelo con agua y azúcar integral) y untamos la base muy bien con él.

Vertemos parte del relleno sobre el bizcocho.
Ponemos la siguiente capa de bizcocho por encima del relleno y la untamos con el almibar. De nuevo echamos por encima de este bizcocho el relleno de chocolate. Ir haciendo la misma operación en todas las capas que queráis montar.



En la base he puesto también relleno y lo he decorado con arroz inflado de chocolate 
(imaginación al poder, decorarlo con lo que queráis).

Una vez fría, la metemos a la nevera.
Yo la he dejado toda la noche.

Sacamos de la nevera, desmoldamos y espolvoreamos un poco de coco rallado por encima.

¡Buen provecho!